Vivimos en un mercado actual cada vez más competitivo con el que diferenciarse de la competencia resulta una tarea complicada, pero el packaging de una empresa puede ser lo que marque la diferencia aportando una personalización visual a tu producto.

Muchas empresas le dan demasiada importancia al producto, cuando en realidad el packaging debería tener la misma importancia, ya que el envoltorio del producto es lo primero que ve el cliente, y si este tiene un diseño que le llama la atención, logrará una venta de su producto.

La función principal del packaging es proteger el producto, pero no solo eso, sino que también debe tener un diseño exclusivo que atraiga a los clientes.

Características para disponer de buen packaging

Si tu objetivo es tener un packaging que ofrezca una buena presentación de la marca para así poder captar la atención de los clientes, deberás hacer que tu packaging cumpla con las características siguientes:

Diseño atractivo

Para la elaboración del diseño debemos incluir tres aspectos:

  • Diseño de la identidad: En el packaging se debe poner el logotipo e incluir los posibles eslóganes que pueda tener la marca.
  • Diseño visual: En este aspecto hemos de tener en cuenta la forma que tendrá el packaging, y, incluir los colores corporativos, la tipografía y elementos que proporcionen un diseño atractivo.
  • Diseño de la información: Deberá incluir toda la información relacionada con el producto: su peso, los ingredientes/materiales usados para su creación, el uso al que está destinado, etc. Pero haciéndolo de una forma que no rompa la estética del diseño y aumente la confianza del consumidor al disponer de toda la información.

Combinando estos tres aspectos que debe incluir el diseño del packaging, se ha de apostar por ofrecer un envase más original y creativo que el de la competencia. Además, la distribución de los elementos informativos del envase se debe hacer de una forma ordenada.

Comunicación clara y directa

Cuando el cliente ve el producto por primera vez, solo disponemos de unos segundos para poder trasmitir toda la información necesaria en un envase que pueda atraer al comprador, por lo que cuanto más clara y directa sea la información que proporcionamos en el packaging del producto, antes podremos captar la atención del cliente para que compre el producto. Por ejemplo, en un packaging para cosmética se debe transmitir un mensaje directo debido a la gran cantidad de competencia del sector cosmético.

Protección de calidad y sostenible

Hoy en día, la sociedad está muy concienciada con cambio climático y cada vez más apuestan por la compra de productos que tengan en cuenta al ecosistema, ofreciendo un packaging sostenible, pero que, también ofrezca una buena calidad para que el producto esté bien protegido.

Buena ergonomía

El envase debe ser fácilmente transportable y manipulable por parte del comprador, es decir, que el cliente pueda abrirlo, guardarlo y transportarlo de forma cómoda y sencilla. Este es un aspecto clave en el packaging para joyería debido a que suele ser un envase pequeño con el que puedes guardar y transportar las joyas con total seguridad.